sábado, 5 de abril de 2014

Sólo tú

     Perdona que te escriba estas líneas. Tengo muy presente lo que decidimos, al menos por un tiempo. Pero esta distancia que nos hemos impuesto se me antoja inútil, y me ahoga y me vacía. No me reproches estas debilidades mías que un día quisiste amar y que, ya ves, al final nos vencieron. Ojalá aprendiera a manejar a mi antojo los deseos para no sentirme como una estúpida por no poder ─quién sabe si por no saber─ estar lejos, mantenerme al margen y respetar estas normas absurdas que no conducen a nada si no me conducen a ti.

     Una semana ya, y mis dedos han dejado de sentir la vigilia que te dibujaba sobre tu cuerpo. Ya no sueño despierta como cuando renacía húmeda en tus caricias y moría por la ansiedad de tus labios recorriendo mis pechos. Es en los sueños, amor, donde ahora aprendo a sobrevivir, en tus sueños. En la libertad de arrojarme a horcajadas sobre ti para sentirte crecer, para rebosarme y romperme bajo el empuje de tu ariete. Te lo dije aquel día, ¿recuerdas? Para siempre serás mi querida primera vez de entre nuestras tantas primeras veces. Por eso duele, y cuánto, haber llorado en tus brazos y el recuerdo, tan cálido, de tus últimos besos. Por eso ya no quiero imaginar más.

     Perdona que masturbe tu recuerdo para llenarme con él. Es lo único que conservo de ti y ni siquiera eso me basta. No es mi alma la que languidece porque no estás, es mi cuerpo el que se estremece por tus caricias ausentes. Son mis pliegues, amor, que se sonrojan por el dolor. Porque no puedo más.

     Porque mi cuerpo no me basta.

     Cierro los ojos e imagino que eres tú entre mis piernas. Son tus manos líquidas que me recorren. Tú y sólo tú, espeso, caliente. El que rodea mis pezones, el que baja por mi vientre y te siento. Tú y sólo tú el que besa y acaricia mis labios que se abren para recibirte por siempre. Eres tú y no la sangre que mana de la herida recién abierta en mi cuello por el filo de tu soledad.

     Eres tú, amor.

     Eres tú.

3 comentarios:

  1. Te eché de menos. Gracias por volver, ¡y con las pilas puestas!
    Un abrazo.

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    1. ¡Hola, Malu! Sí, he decidido que llevaba demasiado tiempo sin prestar atención al blog, y he decidido volver a ocuparme de él. Encantado de tenerte de nuevo por esta tu casa.
      Un fuerte abrazo para ti también. Seguimos en contacto.

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  2. Muyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy bonito ...
    V.P.P.

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